Brote de gripe aviar en la región pone en alerta a la industria avícola: expertos destacan el rol del control ambiental en la bioseguridad
Santiago, marzo de 2026.
El reciente brote de influenza aviar altamente patógena detectado en distintos puntos de Sudamérica volvió a poner en alerta a la industria avícola regional y a las autoridades sanitarias. La aparición del virus en aves de corral en Argentina, la declaración de emergencia sanitaria en Uruguay y los protocolos preventivos activados en Paraguay han reactivado una conversación que el sector conoce bien: cómo fortalecer la bioseguridad dentro de los planteles productivos antes de que el problema escale.

En Chile, los organismos sanitarios también han reforzado la vigilancia tras detectarse casos en aves silvestres, recordando que la prevención y el control ambiental dentro de las instalaciones productivas son factores clave para reducir riesgos de propagación.
A este escenario se suma el reciente brote confirmado en un plantel comercial en la Región Metropolitana, que obligó al sacrificio de aproximadamente 600.000 aves, equivalentes a cerca del 4% de la población de gallinas ponedoras del país, y a la suspensión temporal de exportaciones avícolas. Este tipo de eventos no solo evidencia la capacidad de propagación de la enfermedad, sino también el impacto inmediato que puede tener en la operación, la cadena productiva y el posicionamiento internacional de la industria.
Para expertos en sanidad animal y gestión ambiental, el desafío no es solo reaccionar ante un brote, sino anticiparse a las condiciones que facilitan la transmisión de patógenos dentro de los espacios productivos.
Un problema sanitario con impacto económico y productivo
La influenza aviar es una enfermedad viral que puede propagarse rápidamente en planteles avícolas, generando consecuencias sanitarias, productivas y comerciales de gran escala.
Cuando se detecta un foco, las medidas sanitarias suelen incluir:
- aislamiento del plantel afectado
- sacrificio de aves
- restricciones al movimiento de animales
- suspensión temporal de exportaciones
Estas medidas pueden tener un impacto significativo en toda la cadena productiva, especialmente en países con una fuerte industria avícola.
Por esta razón, los protocolos de bioseguridad en granjas y centros de procesamiento se han convertido en una prioridad estratégica para el sector.
Bioseguridad en planteles avícolas: más allá del control de acceso

Tradicionalmente, la prevención de enfermedades en la industria avícola se ha concentrado en medidas como el control de acceso a instalaciones, la desinfección de equipos y la vigilancia sanitaria.
Sin embargo, especialistas advierten que el ambiente interior de los galpones y plantas productivas también puede convertirse en un vector de transmisión de microorganismos.
En espacios cerrados con alta densidad animal, humedad y circulación constante de aire, virus, bacterias y compuestos orgánicos pueden permanecer suspendidos o depositarse en superficies, generando condiciones favorables para la propagación de enfermedades.
En este contexto, tecnologías orientadas al control microbiológico del aire y de las superficies están ganando cada vez más relevancia dentro de los programas de bioseguridad.
Tecnología basada en hidroxilos: replicar el proceso natural de limpieza de la atmósfera
Una de las soluciones emergentes en este ámbito es la tecnología de oxidación avanzada mediante radicales hidroxilo (•OH), utilizada por sistemas como Odorox by Pyure.
Los hidroxilos son moléculas altamente reactivas presentes de forma natural en la atmósfera y conocidas en química ambiental como “los detergentes de la naturaleza”, debido a su capacidad para reaccionar rápidamente con contaminantes orgánicos, compuestos odoríferos y microorganismos.
En sistemas de purificación ambiental, esta tecnología genera concentraciones controladas de hidroxilos que permiten intervenir directamente en el aire interior, contribuyendo a reducir la carga microbiológica y a degradar compuestos que generan olores o gases nocivos.
A diferencia de sistemas de filtración pasiva, que actúan únicamente cuando el aire atraviesa un equipo, la oxidación avanzada permite actuar dentro del volumen del espacio tratado, lo que resulta especialmente relevante en ambientes productivos con alta circulación de aire y actividad constante.
Resultados observados en aplicaciones industriales
La aplicación de esta tecnología ya ha sido evaluada en distintos entornos industriales, incluyendo plantas pesqueras y centros de tratamiento de residuos orgánicos.
En entornos comparables se han observado resultados como:
- reducción de compuestos orgánicos volátiles (COV) entre 50% y 70% en operación continua
- reducción de sulfuro de hidrógeno (H₂S) en rangos de 40% a 65% en puntos críticos
- disminución de la percepción odorífera superior al 60%
- reducción de carga microbiana aerotransportada entre 90% y 99%
Estos resultados dependen de factores como el caudal de aire, la humedad relativa, la temperatura y la configuración específica de cada instalación.
Experiencia en la industria pesquera y agroindustrial
La tecnología también ha sido evaluada en aplicaciones industriales concretas en Chile.
En una planta de harina de pescado ubicada en Coronel, se realizaron pruebas en distintas etapas del proceso productivo para evaluar la mitigación de emisiones odoríferas y el control microbiológico del ambiente.
Las mediciones realizadas mediante olfatometría dinámica y análisis microbiológicos evidenciaron reducciones significativas de compuestos odoríferos en gases industriales y mejoras en las condiciones ambientales dentro de la planta.
Resultados similares se observaron en una planta de tratamiento de purines de cerdo, donde se registraron reducciones relevantes de gases como amoníaco y sulfuro de hidrógeno, además de una mejora perceptible del ambiente de trabajo para los operadores.

Prepararse antes de que el riesgo escale
Para Jaime Kong, CEO de Odorox by Pyure Chile, los brotes sanitarios que afectan a la industria avícola en la región son un recordatorio de la importancia de fortalecer los sistemas de prevención ambiental dentro de las instalaciones productivas.
“Cuando aparecen brotes como la influenza aviar, la reacción suele ser inmediata. Pero el verdadero desafío está en anticiparse. Tecnologías que permiten controlar el ambiente interior y reducir la carga microbiológica pueden convertirse en una herramienta complementaria muy relevante dentro de los protocolos de bioseguridad del sector.”
Bioseguridad y sostenibilidad: dos desafíos convergentes
Además del componente sanitario, la industria avícola y agroindustrial enfrenta una creciente presión regulatoria y comunitaria asociada a las emisiones odoríferas y al impacto ambiental de sus operaciones.
En Chile, nuevas normativas orientadas al control de olores industriales comenzarán a exigir planes de gestión, monitoreo y mitigación técnica en distintos sectores productivos.
En este escenario, las soluciones que permiten reducir simultáneamente emisiones odoríferas y carga microbiológica adquieren un valor estratégico adicional para las empresas del sector.
Porque en un contexto de mayor vigilancia sanitaria, regulatoria y social, la prevención ambiental se está consolidando como uno de los pilares de la sostenibilidad productiva.
Si quieres conocer cómo funcionan las soluciones de purificación ambiental basadas en hidroxilos y su aplicación en entornos industriales:





